El Camino Eficiente
Agencia Uno - Referencial

Durante los últimos días, el Banco Interamericano de Desarrollo publicó un estudio que lleva a cabo una evaluación acerca del tiempo promedio de construcción de hospitales en Chile, según el tipo de financiamiento de las obras, obteniendo resultados bastante interesantes.

No es secreto para nadie que la salud y el funcionamiento operacional de los hospitales representa una gran prioridad para la ciudadanía, por lo que el objeto de este estudio resulta especialmente atingente a la realidad chilena. De esta manera, se consideró, por una parte, aquellos recintos edificados a partir de recursos sectoriales del Ministerio de Salud, o encargados al Ministerio de Obras Públicas, y, por otra, aquellos financiados a través de asociaciones público-privadas (APP), también conocidos como “concesionados“.

Así, según el análisis, que observó la construcción de 24 establecimientos entre los años 2007 y 2018, para los centros asistenciales de APP, el plazo de preparación es de 4,5 años, versus los 6,2 de aquellos de construcción tradicional. Sumándole a esto los sobreplazos que cada modalidad tiene respecto del tiempo de licitación, el estudio muestra que la construcción de un hospital concesionado demora en promedio 11,16 años, en comparación a los 14,33 de uno no concesionado, o dicho de otra forma, los licitados demoran tres años menos, o se ejecutan un 28% más rápido.

Como es lógico, con las asociaciones público-privadas es posible obtener hospitales en menor tiempo, sin necesariamente incurrir en mayores costos. Además ciertamente se otorga de mayor certeza al inicio del proyecto sobre los costos finales del mismo, en razón de los menores ajustes de sobrecostos en promedio. Esto implica una gran ventaja para efectos de gestión financiera pública y de un óptimo uso de recursos disponibles para inversión.

Los resultados de este estudio colisionan con las visión y estrategia del Gobierno del Presidente Boric, que por razones meramente ideológicas se ha negado a este mecanismo, priorizando la construcción más lenta e ineficiente de hospitales con financiamiento tradicional. En un momento en que se carece del capital suficiente, y en que la Red de salud se encuentra atravesando un momento delicado, resulta especialmente necesario el fortalecimiento de los hospitales públicos, encontrándose en las asociaciones público-privadas una alternativa eficiente al Estado.

Diego Abuauad – Investigador Instituto Res Publica.

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